Nosotros creemos
que los profesionales de todas las regiones requieren
entrenamiento y herramientas de Clase Mundial. Hoy
día, gracias a la Web todos los programas son
promocionados a nivel global; además como mas
y mas organizaciones están buscando tener una
visión global, cada año la participación
internacional en nuestros programas ha crecido en
forma continua; en una clara demostración que
las necesidades de educación son globales.
Un hecho notable ha sido la baja
participación de estudiantes de Latinoamérica
en estos programas. La cual es baja, en términos
de nuestro indicador conjunto de PIB & Crecimiento
Profesional por país, y considerando que QM
ha realizado significativos esfuerzos en el área
de Educación con nuestro asociados de América
Latina. Indagando sobre las causas de esta baja asistencia
identificamos dos razones principales: los inconvenientes
para viajar a los Estados Unidos y el idioma.
Los inconvenientes del desplazamiento
son generales para todos los asistentes internacionales.
Cada día es mas difícil dejar el trabajo
por dos o tres semanas para asistir a un curso, en
forma independiente de la calidad del programa. Y
como un segundo factor, a partir de los atentados
de Septiembre 11 la exigencia de una visa F1 para
asistir a un curso de mediano término en los
Estados Unidos, impone requerimientos adicionales
a los participantes de Latinoamérica.
En el área del idioma, encontramos
que los profesionales de Latinoamérica tienen
adecuadas habilidades de lectura en ingles, pero son
inseguros de su forma de hablar o escuchar el idioma.
Analizando este factor con nuestros asociados de Latinoamérica,
vemos que ellos usan nuestros materiales y libros
en Ingles, pero dictan las sesiones en español,
con excelentes resultados.
Con estos hallazgos, estructuramos una nueva area
de trabajo orientada a ofrecer Formación de
Clase Mundial, en idioma español, en los países
de los participantes, dictada por instructores internacionales.
Estos programas se han estructurado para ser ofrecidos
en sesiones de dos días, cada dos semanas,
sobre un periodo de dos a tres meses. Durante las
dos semanas entre sesiones, se espera que el participante
prepare sus clases y materiales. También se
requiere que el participante use las semanas entre
sesiones para aplicar los conocimientos adquiridos
en su trabajo. Esto permite verificar la aplicabilidad
de los conceptos con los docentes y compañeros
de programa. El resultado es una mezcal de marco conceptual
con trabajo-real – una poderosa combinación
que enriquece el proceso de aprendizaje.
Realmente creemos que estos programas
serán muy utiles para incrementar la competitividad
de nuestras organizaciones gracias a una mejor cualificacion
de nuestros profesionales.
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